América


Los diarios de Colón describen haber hallado un paraíso terrenal: “ Aquí es unas grandes lagunas y a la rueda es el arboleda en maravilla, y aquí en toda la isla son verdes y las hierbas como en abril en Andalucía; y el cantar de los pajaritos que el hombre nunca se quería partir de aquí, y la manada de papagayos que oscurecen el sol”. (1) Aunque se puede criticar que el almirante escribiese como un notario(2) y que en su carta al papa Alejandro VI, al enunciar que estas gentes aman al prójimo como a sí mismo, sólo sirviera como una justificación imperial posterior en el Tratado de Tordesilla de dividirse el Atlántico y “el nuevo mundo” entre el reino de Castilla y Aragón y el reino de Portugal. Igual, también se puede hablar de una invención antes que una esencia que fue predestinada al descubrimiento, cuando el genovés no dejó de mencionar las tierras del Gran Can en medio del interés de entorno de encontrar el camino de las especias por Occidente (3).

 

América es lo que ha sido, es y va siendo. La llegada de Colón inaugura un vertiginoso cambio mundial donde confluyó Europa, África con la esclavitud y los mismo naturales de América. Y aunque se puede hablar de encuentro de culturas también de choque al revelarse la alteridad y de negarse a la vez. (4) La conquista de Hernán Cortés del reino Mexica de Tenochitlán puede ejemplificar el proceso porque la toma lo antecedió un hecho político a través la construcción de alianzas por la misma indeterminación de Moctezuma, pero igual un acto de terror como la matanza de Cholula, donde murieron ancianos, niños y mujeres al frente de templo de Quetzalcóatl lo determinaría, como la posterior masacre del templo mayor por Pedro de Alvarado en la misma ciudad lacustre.

 

Afirmar que los mexicas y los tlatelolcas, después de la Noche Triste, cometieron un error táctico al no haber perseguido a los españoles hasta exterminarlos lo cual hubiera sido posible por: “ recoger los despejos de los muertos y las riquezas que llevaba el bagaje”, hasta limpiar del todo las acequias (5) da cuenta da su mentalidad, a pesar de haber sido una sociedad guerrera que hacia sacrificios humanos dentro de un ritual al Dios Huitzilopochtli en una renovación cosmológica.

 

Los mismos tlaxcaltecas en un juego doble midieron fuerza con Cortés enfrentándolos con los otomíes, pero en momentos que los primeros hacían agua, en una excursión nocturna y sorpresiva, la misma que acostumbraron en la guerra contra los moros, lograron cambiar el resultado a su favor al encontrar un aliado fundamental en la derrota de los mexicas, y recibir tributo de sus propias mujeres, de pronto al hallar a los mismos extranjeros más fuertes al salirse de los propios “esquemas” mesoamericanos y reconocer que nada los detendría.

 

Cortés desde el inicio había ordenado encallar sus naves y el mismo tlatoani Moctezuma ante uno de sus regalos ya había recibido respuesta por medio de sus embajadores: “ hay otra cosa más de esto?” cuando ya antes había recibido: “la rueda de hechura de sol de oro muy fino, y que sería tamaña como rueda de una carreta”. (6)

 

Lo cuál puede explicar la actitud prudente del superior mexica para la sobrevivencia de su pueblo, aunque con su secuestro y muerte, se impondría la nobleza militar de Cuauhtémoc, pero que finalmente llevaría a la destrucción de la ciudad, que había sido sitiada por tierra y en su trasporte fluvial, y con la unión finalmente de las huestes de Pánfilo Narváez a las tropas de Cortés, mandadas por el gobernador de Cuba Diego Velázquez, al parecer un africano trajo el virus de la viruela, lo que contribuyó a diezmar aún más la población mexica.

 

Gonzalo Guerrero naufrago español sobre las costas de Yucatán terminó como un cacique maya con su propia descendencia, moriría al parecer en un combate con el mismo Pedro de Alvarado, a su vez que Malintzin, entregada como esclava después de la batalla de Centla, al reconocerse su habilidades como entremetida y desenvuelta, jugó un papel crucial en la conquista al convertirse en la cara visible de Cortés, no sólo como traductora sino en la misma comprensión de la situaciones del contexto. Acabó por tener un hijo, Martín, con el mismo conquistador, que él más tarde legitimaría, y al casarse con uno de sus lugartenientes Jaramillo, les dio por dote los pueblos de Olula y Jáltilpan, cercano a Coatzacoalcos. En la ciudad de México tuvieron una casa la calle de Medinas (7).

 

La deuda de Carlos V con la banca alemana ante las guerras que debía enfrentar en Europa determinó que las expediciones de conquista los objetivos comerciales los marcaran desde el principio hasta el final, y que los mismo conquistadores españoles asumieran el riesgo y fuesen una especie de empresarios armados. Así pues que la expediciones de conquista los determinaría el pago del quinto al rey, la evangelización para justificar la empresa y la lucha por gobernaciones para obtener el retorno de la inversión por medio de repartimiento de indios y de encomiendas.

 

La conquista se seguirá completando en siglos posteriores, pero sin enunciarlo. Francisco de Montejo había recibido la valiosa encomienda de Azcapotzalco y llevó cientos de guerreros a Yucatán, sin que hubiese existido ningún indicio de solidaridad entre nahuas y mayas, igual los esclavos indígenas de Nicaragua participaron en la conquista del Perú por ejemplo, sin embargo las culturas indígenas han presentado gran resistencia, adaptabilidad y de la misma calamidad bastantes veces han logrado convertirla en una oportunidad. Los Yaquis presentarían resistencia hasta la edad contemporánea.

 

La diáspora africana formó parte de la expansión española en el siglo XVI. El mulato Pedro de Lerma fue un conquistador de pleno derecho en Santa Marta, el mismo Cortés se llevó 300 africanos a la baja California. Juan Valiente estuvo combatiendo con Pedro de Valdivia en 1540 y obtendría una propiedad a las afueras de Santiago y una encomienda. El dinero para pagar su manumisión se la terminaron por robar y moriría en la batalla de Tucapel de 1553. (8)

 

Ginés de Sepúlveda como consejero de Carlos V ya había recomendado al rey guerras rápidas, violentas y con castigos ejemplares ante la situación de a-mentes de los naturales y el exterminio de las razas inferiores como necesaria consecuencia de su vencimiento en la lucha por la existencia. El mismo Gonzalo Fernández de Oviedo sostuvo: ¿ Quién puede dudar la pólvora contra los infieles es incienso para el señor? afortunadamente el grillo de las Casas logró conmover la conciencia al Rey y en 1542 se llegó a decretar la abolición de las encomiendas lo que provocó rebeliones sangrientas en el Perú, y que Gonzalo Pizarro terminara por decapitar al Virrey Blasco Núñez Vela para ejemplo de Quito y Lima. De tal modo, se pueda entender cómo en las colonias del Imperio Español, se diera un positivo divorcio entre el derecho y el hecho. Una fue la doctrina en la ley y otra la realidad de la vida social. (9)

 

Con el perspectivismo de Bartolomé de las Casas, de su última etapa de su vida, se convirtió en precursor de los Derechos Humanos al estar plenamente vigentes en la actualidad, en su concepción cada quien se pone en su relación con sus propios valores, en vez de confrontarse con un ideal único. Cada quien es bárbaro para el otro, para serlo basta con hablar una lengua que el otro desconoce. En ese rescate de la ideas de Giordano Bruno, quemado en la hoguera por hereje por la inquisición, la noción misma de centro sólo tiene sentido en relación con un punto de vista particular: el centro y la periferia son tan relativos como los de la civilización y la barbarie.

 

Valga decir, que las guerras de España con Gran Bretaña obligó a cambiar una política monopolizadora y restrictiva en sus colonias que facilitaba el contrabando en el mar caribe y en el puerto de Buenos Aires. En 1774 se permitió el comercio del Perú, Nueva España, Nueva Granada y Guatemala. En un periodo colonial, desde 1778 a 1788, el valor total del comercio con sus colonia aumentó en 700%. Al final del periodo colonial, las provincias españolas de América gozaban de mayor prosperidad y bienestar que nunca. Las colonias españolas poseían riquezas muchos mayores que las colonias inglesas del norte de América y adquirieron todos los símbolos exteriores de opulencia, como importantes edificios públicos, universidades, catedrales, en ciudades bien pobladas, que eran centros de lujo, de enseñanza y de cultura.(10)

 

 

 

(1). Cristóbal Colón. Diario a bordo. Primer Viaje. Barcelona 2019.

(2) Cristóbal Colón. Diario de a bordo. Edición de Christian Duverger. Taurus: Bogotá, 2017.

(3) Ver Edmundo O ‘Gorman. La Invención de América, sin más datos.

(4) Tzvetan Todorov. La Conquista de América. El problema del otro. México: siglo XXI editores, 2001.

(5) Ver José Luis Martínez, Hernán Córtes. México: Fondo de cultura económica,2017.

(6) Ibid, p. 57.

(7) Ibíd, p.62.

(8) Ver. Matthew Restall. Los siete mitos de la conquista española. Barcelona: Paidós, 2004.

(9) Ver J.M. Ots Capdequí. El Estado Español en las Indias. México: fondo de cultura Económica,1941. p. 13.

(10). Ibid, p. 41.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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