Colombia: estructura industrial e internacionalización 1967-1996 de Jorge Garay

– El proceso de estabilización ( 1970-1974) se centró en el control de los medios de pago.
– Hasta diciembre de 1981 , los denominados autoprestamos sólo eran castigados con simples multas. En ese mes se estableció que cualquier transación cuyo objetivo fuese adquirir más del 10% de las acciones de una entidad financiera, debería contar con la aprobación de la superintendencia bancaria.
– A partir de 1978 se dio un giro radical en el manejo fiscal, cuando se le dio prioridad a las inversiones en los servicios de transporte, comunicaciones, energético y minero. Estas metas requerían ingentes esfuerzos fiscales y por tanto se hacía necesaria la búsqueda de mecanismos para financiar el gasto, decidiéndose acudir al crédito externo, abundante en la época.
– La crisis de los sectores externo, financiero e industrial fueron las principales manifestaciones del componente cíclico del desempleo, que para 1985 alcanzó los mayores niveles históricos.
– A su turno, aunque la generación de puestos de trabajo en el sector comercio y la construcción fueron importantes entre 1991 y 1994 a partir de 1995 comenzó a decaer con el ciclo decreciente de tales actividades. Este comportamiento sectorial llevó a que el desempleo comenzara a aumentar desde 1994, agudizándose desde 1995 con el decaimiento de la demanda agragada interna.
– La pérdida de importancia del sector agropecuario está relacionada con problemas de índole estructural como una alta concentración de la tierra con creciente importancia de capitales no productivos ( en buena parte ilegales) elevados indices de pobreza y desigualdad social, patrones inadecuados de especialización y bajos niveles de productividad y modernización tecnológica, altos costos de transacción derivados de la violencia y de la falta de infraestructura,etc.
– En medio del proceso de internacionalización y a diferencia de otras naciones incluso de América Latina a Colombia le corresponde la hora de alcanzar con presteza una estabilidad macroeconómica de carácter estructural y perdurable en los frente fiscal, de cambio e inflacionario.
– Aceptando la existencia de buscadores de renta, lo más prudente en la practica real para la aplicación de políticas socialmente deseables requieren la acción de ciertas acciones de índole precautelativa: identificar las distorsiones en la competencia que favorecen la practica y buscar eliminarlos en la medida de lo posible. Evaluar la capacidad de los grupos de interes para modificar y neutralizar el alcance de las políticas deseables y, en lo que hace al proceso de formulación de la política, partir de las restricciones y condiciones existentes y no exclusivamente de la bondad intrinseca de las políticas o reformas.
– Para la economía del neo-institucionalismo las motivaciones y comportamientos son constantes. Los objetos/activos y los ambientes institicionales son variables independientes, y los arreglos institucionales son el fenómeno a ser explicado.
– Una de las condiciones necesarias aunque no suficiente para establecer una nueva institucionalidad en la coordinación y relacionamiento entre lo público y lo privado, reside en la superación de la búsqueda de rentas y privilegios, vigentes desde la imperancia del modelo proteccionista de sustitución de importaciones.
– El programa no planteó una respuesta estratégica de cara a procurar una forma menos vulnerable a la economía mundial. Sin duda, no se percibió que la formulación y consecuente aplicación de políticas industriales adecuadas contribuirían a una articulación de una respuesta estratégica viable ( Chica, 1996).
– La estrategia para el financiamiento de los programas de la política industrial contempló inicialmente diversos tipos de recursos, entre ellos los provenientes de créditos otorgados por el Instituto de Fomento Industrial y los fondos previstos ´por el Sistema Nacional de Tecnología, el ministerio de Desarrollo y el SENA. En la práctica , el esquema de financiamiento presentó varias transformaciones de caracter institicional, sobresaliendo el nuevo esquema crediticio de fomento, la creación del fondo de cofinanciación para la innovación y la nueva orientación del SENA.
– A pesar de las dimensiones de las estrategias contempladas en la política de modernización industrial, el programa de financiación carece de una directriz coordinada y un orden de prioridades consistente; no logra incorporar instrumentos eficaces de amplio rango que eviten la duplicación de recursos y objetivos en las entidades gubernamentales. Asi, el esquema de financiación ofrecido por el gobierno multiplica y superpone objetivos y acciones entre las entidades gubernamentales.