«La soledad peligrosa que ahí se rechaza es la del aislamiento, bien se elija por suficiencia, bien se sufra como peso extraño. En ella se rompe con los vínculos que relacionan con » lo otro» y los » otros». El resultado es la propia » otredad» o la alienación de uno mismo. Esa soledad genera el tedio, la desesperanza, el sinsentido. De ella padecen muchas gentes en nuestras sociedades des-arraigadas, des-encantadas.» De Saturnino Alvarez Turienzo.
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También es un fenómeno bastante perceptible en las sociedades occidentales más industrializadas con su culto al individualismo.