Amigos?

La amistad ocurre tras el fondo de un ritual vivido día tras día y con los años queda el recuerdo de una atenta escucha en los andenes de una ciudad que se agradece mientras sonaba un canto coral de una pequeña iglesia: “que parece como un barco de papel que jamás puede con él la más violenta tempestad”. En la misma sincera conversación se desnuda el deseo del sí mismo y aparece la generosidad y la carcajada para reírse de uno y de todos, sin que deje de haber un llamado a la prudencia, respetar los turnos al hablar y el mismo entorno social.

En el juego de luces y sombras de cada quien, acaso con el amigo no preferimos condenarlo con nuestro moralismo y decirle :“ estas equivocado” eres un agujero negro antes de robarlo de las garras de la muerte? Alguno tiene la virtud de hacer jaque mate al rey con peones y otro sólo genera ganas de emularle con una disciplina capaz de hacerle cumplir sus sueños y de asumir las palabras de Borges a sus amigos: “ La naturaleza no apetece la soledad, y siempre busca ciertos arrimos, que cuando lo es un gran amigo, es la delicia más dulce de la vida”.

Existe la apuesta por un fluir juntos y por una autodeterminación que se complementa con el otro, para poner de manifiesto nuestra propia excelencia, en la intuición de algo más grande que nos supera en una co-creación y una sinergia capaz de ampliar el juego diverso de posibilidades, bajo el entendido que en medio de traumas sociales también existe un tercer lado con la potencia de modificar posiciones estáticas por dinámicas con una conciencia madurada al sentir la solidez de las piedras bajo nuestros pies descalzos.