Utopía


Cada vez existe más la imaginación social se dificulta ante un mundo distópico de diablos que crean guerras para vender armas e imágenes apocalípticas de un mundo que se calienta, glaciares que se derriten, animales que se extinguen, islas que desaparecen, selvas que se queman para darle espacio al ganado, huracanes que desnudan la pobreza del homo sapiens, el hambre que no desaparece de los rincones del orbe, pero al observar a Greta Thumber con su huelga escolar de los viernes por el futuro del planeta invitando a la acción, también abre un espacio para soluciones a través de la unión, la cooperación y la equidad.

Al tararear la canción chiquita de Abba queda la imagen de la fragilidad de una niña, y los esfuerzos de una madre por cargarla a tun-tun, leerle cuentos antes de cada noche antes de ir a dormir con cada frase de cariño y brindarle un capital cultural que la amortigüé ante las adversidades de la vida.

Existe formas de romper los paradigmas del pensamiento único, desde la época precolombina existieron agriculturas alternativas de mayor diversidad de abastecimiento y con mayor capacidad demográfica. Los españoles fueron los que trajeron un régimen carnívoro al nuevo mundo que rompió el modelo alimentario indígena de raíces y pescado, mucho más rico en calorías y proteínas, como lo atestigua hoy los Aguaruna en la selva amazónica del Perú, pero tal vez sea difícil cambiar hábitos de dieta, cuando incluso en la Nueva Granada en 1755 se habló de la grave consternación por la falta de carne.

En el presente los colonos en el sur de Colombia les gana la necesidad ante la conciencia frente a especuladores que también se aprovechan de tierra barata, pero igual los primeros podrían aprender de la experiencia de Chico Mendes en Brasil quien enseñó a la comunidades a ver la selva como fuente de recursos y a defenderla de los embates de un falso progreso. El mismo movimiento Sin tierra entendió que ser campesino es ante todo un proyecto de vida, una forma cultural. Con su lucha han defendido el derecho al alimento y una democratización agraria en búsqueda de una sociedad más equitativa para superar la misma esclavitud y la explotación.

La misma biodiversidad del Amazonas es su misma riqueza, y desde los tiempos de José Celestino Mutis la Corona española se interesó en inventariar su fauna y flora incluso para hallar plantas que sirvieran para curar enfermedades.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s