Mientras el sol levantó el día y una mariposa naranja con ribetes negros se asomó a un jardín desperté de una guerra con una niña palestina en brazos, de las bombas que caían sobre un edificio, producto de un terrorismo efectivo para crear venganza, pero mejor perdonar y perdonarse y matar cualquier resentimiento para que el sepulturero al ver la propia calavera reconozca haber sido un ego alegre. Se vuelve al origen como a dicha casa mítica en una montaña para ser como un río que desemboca en la mar.