Susurros.


De frente ante  lo insoportable apareció en la noche una Matrix, con la creencia en una energía que no muere sino que transmuta, después de observar en un cementerio sepulcros olvidados en medio de la maleza, pero en la imaginación apareció ella y  en un onírismo se reveló personaje de caricatura fumando unas semillas, pero tengo en la memoria una mente brillante que sólo venció la muerte y ofreció el mejor regalo a su hijo de poder quitarse cualquier cadena para habitar en la palabra.

La vida gratifica a pesar de soñar con un caballo desbocado, pues sólo caminar en medio de un parque, escuchar la brisa del árbol de la esquina de la cuadra del barrio con el sonido de los cocuyos conmociona. Ir contra un delirio que aplaca en necesidad, que consagra lo colectivo y dinamita al individuo, así que mejor romper la rutina con una flor horaria para vivir en un flujo que cuida  el cuerpo y rescata lo cotidiano de una insignificancia.
 
 

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