Gaia

La historia de la tierra está en la misma tierra antes que en un libro sagrado, a pesar de lo que pueda pensar media humanidad. Con todo, las culturas la reconocen símbolo de protección y fertilidad. Tal vez  se desconoce los millones  años de su evolución, las fuerzas titánicas del exterior y del interior que la han determinado para confirmar el fenómeno de la vida con su atmósfera, sus grandes océanos y sus tierras templadas. Así, los sapiens que salieron del África a poblarla corresponden a sus últimos minutos de su calendario y en medio de las placas tectónicas que siguen moviéndose y de volcanes que rugen existe un modo de embellecer los paisajes con ríos majestuosos de agua dulce, de recuperar desiertos para que nuevamente las plantas germinen y de cultivar árboles y sostener selvas para climas menos secos, contener la furia de huracanes y monzones, de glaciares que se derriten y montañas que caen.